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La compañía acaba de terminar la renovación de sus instalaciones en la localidad madrileña de Las Rozas y con ello ha mejorado las ventajas de sus trabajadores, cuya media de edad es 34 años. Por un lado, se ha aumentado el espacio de las oficinas y de las salas de reuniones y formación, que han pasado de apenas 8 a más de 20, lo que hace más fácil el trabajo de cada día; por otro lado, la cantina ha pasado de ser un comedor para unos 50 comensales a convertirse en una sala polivalente con cabida para más de 150 personas, donde pueden organizarse todo tipo de eventos. Además, han sido dotadas con los últimos avances tecnológicos y domóticos, lo que sitúa a la empresa como una de las más punteras, especialmente con la renovación de la sala de exposición, donde los equipos de Kyocera pueden mostrar su rendimiento y productividad, y la ampliación del laboratorio. Asimismo, se ha creado un Centro de Digitalización, donde se llevan a cabo trabajos de escaneado de documentos y otros servicios profesionales que Kyocera proporciona a los clientes.
Asimismo, los trabajadores de Kyocera, en su mayoría mujeres (60%), tienen la oportunidad de practicar deporte y relajarse en los ratos de descanso, para lo cual se ha instalado un relax center que, junto con la pista de pádel construida, podrán ser utilizados por todos los empleados en los horarios establecidos para ello. En un futuro muy próximo, se podrán practicar varias disciplinas deportivas mediante cursos que facilitará la propia empresa.
Las zonas ajardinadas de las oficinas también se han ampliado, reconvirtiéndose algunas de las ya existentes en jardines zen, de fácil cuidado y mantenimiento, que constituyen una nueva alternativa para disfrutar los tiempos de descanso.
Además de la ampliación y mejora de las instalaciones, Kyocera cuenta con una ambiciosa política de Recursos Humanos. Según Javier Pérez Yela, Director de Administración y RR HH de Kyocera, “nuestra prioridad número uno es el bienestar de los empleados, y por ello gozan, por ejemplo, de un horario flexible de entrada a trabajar, además de que, aproximadamente el 15% dispone de jornada reducida a petición propia. La idea es que el empleado que trabaja a gusto y puede disfrutar de su lugar de trabajo como algo que más que una “oficina”, trabaja mejor y realiza sus funciones de forma más eficaz”.
En cuanto a los beneficios sociales, los empleados cuentan con una importante subvención en el menú diario y en los campamentos de verano para sus hijos (más del 50%) y, de forma gratuita disponen de seguro médico con cobertura para toda la familia y de clases de inglés semanales, así como cursos que facilitan y aportan mejoras en sus puestos.
Todo este empeño por parte de Kyocera en conseguir que los empleados trabajen motivados, es un claro reflejo de sus resultados, que sin duda acompañan la ascendente trayectoria de la compañía, ya que, en el último ejercicio fiscal obtuvo un 7% de incremento de su facturación en nuestro país.